Hoy queremos mostraros un corto que la mamá de Miguel recomendó a Laura. Ella ya lo conocía, pero le pareció muy buena idea compartirlo en el blog para que todos descubráis esta fantástica creación de Pixar.
Se titula La Luna. Estuvo nominado a en la gala de los Óscar de 2012 como Mejor Corto de animación.
Nos muestra el primer día en el que un niño acompaña a su padre y su abuelo a su trabajo. Se adentran en el mar y esperan. Ahí comienzan las sorpresas, hasta el desenlace final.
Sin utilizar ni una sola palabra, los tres protagonistas nos trasmitir la fuerza que pueden llegar a tener las generaciones pasadas sobre las venideras y cómo cada persona, dentro de su familia o círculo aporta su granito de arena aunque no se de cuenta de ello.
Y es así como el niño va descubriendo el trabajo familiar, pero sin imponer sus conocimientos, sin cohibir la creatividad del pequeño de la familia, que va creando los suyos propios.
Un corto lleno de ternura, que nos deja ver de una manera clara la importancia de la identidad propia sin olvidar todo lo que nos aportan los otros.
Hoy os queremos hablar de uno de los últimos cuentos que hemos leído en clase.
Se titula: Una montaña de amigos.
Cuando lo vimos nos llamó mucho la atención porque tenía un gran elefante que ocupaba toda la portada con un "pajarito" abrazado a su trompa.
- Pero ese pajarito es una paloma.
- Noooo es un pájaro.
- Pues eso, una paloma.
- No, porque tiene pajarita y sombrero, es un pingüino.
- Y este libro es distinto.
- Tiene el lomo más cortito y se abre diferente.
Así que también habíamos descubierto que era un libro apaisado. Laura no deja de sorprenderse con todas las cosas que somos capaces de observar.
Después, al ver las guardas: "las de delante" y "las de detrás", ocurrió otra cosa.
- ¡Pero si son diferentes!
- Primero hay un cuadro del pingüino y luego muchos.
- ¿Por qué?
Y es que a veces pasa eso, las guardas son distintas.
Así que teníamos ya el interés al límite para comenzar a descubrir la historia.
La historia comienza con un pingüino. Con él y con la tristeza que siente por no poder hacer algo que le encantaría, aunque solo fuera una vez; volar y tocar las nubes.
Era un ave, pero no podía volar. Lo intentaba de muchas maneras, pero ninguna de ellas hacía que el protagonista del cuento lograra su sueño.
Así que cuando sus amigos descubren lo que le ocurre planean ayudarle, pero para eso también nos pidieron ayuda a nosotros.
No dudamos ni un segundo en gritar: "Síiiiiiiiiiiiiiii!".
En ese momento, tuvimos que girar el libro. Menuda sorpresa nos llevamos cuando vimos que también se podía leer así.
Nuestro pingüino se subió a una colina, y sobre ella montado en una piedra, dos piedras, tres piedras... intentaba tocar sus ansiadas nubes.
Y entonces aparecieron todos y cada uno de sus amigos, y ¿de qué manera creeis que le podían ayudar?
Pues entre todos hicieron una gran torre: el erizo, el conejo, la oveja, la cebra, el hipopótamo... y así hasta veinte animales.
Como os imaginaréis el final del cuento es un feliz pingüino cumpliendo su sueño.
Una historia que nos ha emocionado y nos ha hecho recordar la importancia de ayudarnos, de trabajar en equipo, de pensar cómo se pueden sentir los demás y ayudarles a que se encuentren mejor...
Hablamos de las situaciones en las que nosotros somos capaces de hacer cosas de manera mucho más sencilla cuando las hacemos en grupo: cuando hacemos un mural muy grande, cuando recogemos los juguetes...
También de lo bien que nos sentimos cuando alguien nos ayuda a hacer algo que nos cuesta: cuando no podemos hacer un puzzle, cuando no encontramos el lápiz...
Es más, justo al día siguiente uno de nosotros perdió el tapa del pegamento, y Laura dijo que buscaramos entre todos que seguro que aparecía muy pronto. Y así fue, tardamos un momentito en encontrarlo.
- ¡Cómo el pingüino de ayer!
- Entre todos lo hemos conseguido.
Aquí os dejamos los dibujos que hicimos de este fantástico libro.
Hoy os queremos hablar de un libro que hemos leído esta semana en el cole.
Se titula Uno y siete. Y Laura nos contó que el autor del texto es Gianni Rodari, un señor italiano muy importante. Fue escritor, pedagogo y periodista. Y su gran pasión era la literatura infantil, no solo leer y escribir cuentos, si no enseñar a inventarlos.
La portada nos llamó mucho la atención. Es un libro grande y en el centro podemos ver a un niño subido sobre una escalera con dos palomas, una de ellas en la mano.
La historia comienza con una frase que nos hizo dudar un poco.
Una vez conocí a un niño que era 7 niños.
¿Cómo que un niño era siete niños? Estamos locos ¿o qué?
El libro nos va presentando a siete niños diferentes. Cada uno vive en un lugar distinto: Roma, París, Berlín, Moscú, Nueva York, Shanghai y Buenos Aires (como la abuela de Héctor). Ciudades muy distintas tal y como vemos en las ilustraciones.
Eso hacía que sus nombres fueran también distintos: Paolo, Jean, Kurt, Yuri, Jimmy, Chu y Pablo (como nuestro Pablo).
Ellos están acompañados por sus papás. Cada uno de ellos tiene un oficio: conductor de tranvía, trabajador de una fábrica de automóviles, profesor de violonchelo, albañil, dueño de una gasolinera, pescador y pintor (pero no como Kandinsky, si no de los que pintan paredes como cuando Inés pintó con su papá la habitación de Leo).
Eran siete niños, con sus siete vidas distintas, pero todos tenían muchas cosas en común: tenían 8 años, sabían leer y escribir, les gustaba montar en bicicleta.
Aunque tuvieran el color del pelo o de la piel diferente, aunque hablaran otro idioma, los siete reían de la misma manera.
Y cuando se hicieron mayores ya no podían hacer la guerra, porque ellos sabían que eran un solo hombre.
Una historia profunda, que para nosotros en un principio se limitó a ver unas ilustraciones preciosas en las que algunas vimos muchos números, a escuchar nombres que nos hicieron gracia (como Chu, que es 2 en inglés), ciudades que nos sonaban, a hablar de nuestras experiencias. Y como no, a poner todos nuestros sentidos en el cuento y descubrir que la camisa que llevaba el hombre del final tenía el mismo estampado que las guardas (cosa que por supuesto Laura ni había visto). Y a aumentar la lista de sitios pendientes de visitar en Google Maps y para buscar en el globo terráqueo.
Todo esto se amplío con un empujoncito que nos dio Laura con su explicación.
Se podría resumir diciendo que nazcamos donde nazcamos todos sentimos, nos reímos y lloramos por las mismas cosas. Tengamos más dinero o menos dinero, vivamos en una ciudad grande o pequeña. Todos, en ese sentido somos iguales. Iguales con nuestras diferencias. Nadie es más que nadie, nadie puede anular y mandar sobre otros.
Por eso hicimos comparaciones entre nosotros. Tenemos los ojos diferentes, difernete altura, diferente nombre, algunos vivimos en otros pueblos o nuestros abuelos son de otros países, o hablan otros idiomas. Pero si nos preguntan si nos duele darnos un golpe, todos decimos que sí. O si nos reímos cuando nos hacen cosquillas, o si nos encanta que nos den besos. Nos suelen gustar los mismos juegos, y si no es así respetamos que a los demás les gusten otras cosas.
Si desde niños, entendemos que todos somos iguales, probablemente cuando seamos mayores haremos que no existan las guerras.
Un libro precioso que habla de tolerancia, de respeto y de paz.
Os dejamos un vídeo del libro, pero os animamos a que lo busquéis en la biblioteca (en las librerías es un poquito complicado encontrarlo).
Al igual que otros años el centro participa en la actividad Marcápaginas Solidarios promovida por Save the children.
Para nosotros era algo desconocido, ya que es el primer año de cole. Lo primero que hicimos fue hablar de qué era eso de de marcapáginas. - Pues es una página de un cuento. - Es una cosa que sirve para poner en un libro y saber donde estoy leyendo.
En clase hemos hablado de los niños que no tienen los mismos recursos que nosotros y de la suerte que tenemos de tener casa, ropa, comida, médicos, colegio... Conseguir cambiar esa realidad es posible, y con vuestro apoyo podemos conseguirlo. Por eso los fondos que se obtienen con la venta de los marcapáginas se destinarán a los programas de desarrollo y emergencias que Save the Children lleva a cabo en los países más empobrecidos como Burkina Faso, Níger, Mauritania o Mali, para combatir la desnutrición infantil. Hemos pintado con mucho cariño los marcapáginas. Con esponjas hemos hecho el fondo multicolor, y una vez secos, hemos realizado los dibujos con rotulador negro.
Os dejamos unas fotografías para que veáis lo bonitos que han quedado.
Ya sabéis que todas las mañanas hacemos muchas cosas en la Asamblea, entre ellas, jugar a las caritas. Ponemos cara de enfadado, triste, contenta... Observamos como nos cambian los ojos, la boca, las cejas... Además también nos contamos cuando nos sentimos muy contentos, o tristes. Y cuando suena la puerta (que es Laura picando con los nudillos en una silla), ponemos cara de susto. Y esto nos da pie a hablar de las cosas que nos dan miedo. A veces son brujas, a veces fantasmas o lobos. Y además, los describirnos. No es lo mismo una bruja verde sin gorro y con vestido naranja, que una con gorro y vestido azul... Y contamos: 1, 2 yyyyyyy ¡3!, la profe abre la puerta y nos damos un susto terrible. A veces también pasa que nos da la risa, porque a veces los personajes que nos dan miedo llevan poca ropa. Normalmente siempre viene un cabezudo (aunque estemos casi en marzo, ellos siguen trabajando) y un personaje o animal más. Así que nos llevamos dos sustos. Pues el último día que Pablo fue el encargado, vino a visitarnos el Tuerto y un monstruo. Un monstruo que Pablo dijo que era rosa, uno de sus colores favoritos. Y Laura nos dijo que ella tenía un cuento de un monstruo rosa. Así que no tardamos mucho en pedirle que lo trajera a clase para que nos lo contara. Desde ese día, cada vez que nos imaginamos un personaje terrorífico, llega la pregunta... - Y de éste, ¿tienes cuento?
El título, como os imaginaréis, es Monstruo Rosa, y solo la portada ya nos llamó muchísimo la atención. - ¡Pero si solo tiene un ojo!
Cuenta la historia de un monstruo bastante grande, que desde el principio era diferente a la gente que vivía con el. Vivía en un lugar donde todo era blanco: suelo blanco, cielo blanco, casas blancas, gente blanca... Todo excepto él. Toda la gente que vivía allí era igual, con casas iguales, con árboles iguales. Monstruo Rosa era tan tan grande que no cabía en su casa y por eso dormía abrazado a ella.
Aún así el sonreía, al contrario que los demás, que con su pico no podían sonreír. Pero Monstruo Rosa soñaba con conocer otros lugares. Un día emprendió un viaje y tras días y noches, montado en bici, recorriendo un mar y un desierto, encontró un sitio donde lucía el sol y llovía, incluso a veces se veía un arcoiris precioso.
Y allí descubrió mucha gente nueva: Bichos Pelotas, Pájaros Amarillos, Ranas de tres ojos y un Monstruo Azul con unos brazos larguísimos para dar abrazos. Desde este momento todo cambia para el. Para descubrir el resto de historia podéis buscar este fabuloso cuento en la biblioteca o en la librería.
Gracias a esta historia hemos hablado de los sentimientos de Monstruo Rosa al verse diferente a los demás, de cómo nos sentiríamos nosotros si todo nuestro alrededor fuera blanco, todo igual... La conclusión ha sido clara: tristes. Hemos hablado también de lo contentos que parecían los monstruos y animales del lugar nuevo. Y también de lo importante que es estar rodeado de gente diferente, porque gracias a eso aprendemos muchas cosas los unos de los otros.
Nos ha encantado este libro, por sus ilustraciones sencillas y coloridas en una parte del cuento, y por la historia.
Nosotros con ceras, hemos dibujado la parte que más nos ha gustado del cuento: algunos hemos dibujado el arcoiris, otros a los amigos que encontró en el nuevo lugar... ¿Os gustan nuestros dibujos?
Hoy queremos compartir con vosotros un corto precioso que ganó el Goya al mejor cortometraje de animación en 2014.
En su página web podéis encontrar toda la información relacionada con esta tierna historia llena de amor y amistad, que trata la inclusión de una manera muy especial y significativa, ya que la historia está inspirada en Nicolás, el hijo de Pedro Solís director del cortometraje.
Hoy os traemos un corto precioso basado en el poema de Rubén Darío, A Margarita Debayle. Rubén Darío, fue un poeta y escritor nacido en Nicaragua en 1867. Su verdadero apellido era García, pero se lo cambió al descubrir que parte de su familia, utilizaban también este nombre. Aprendió a leer con tan solo tres años y a los 13 ya había compuesto su primera obra, por eso lo llamaron el "poeta niño". Aunque la mayor parte de su obra fue dirigida a los adultos,
Rubén Darío escribió algunos poemas infantiles, el más conocido de ellos es “A Margarita Debayle” un
poema dirigido a una niña llamada Margarita, de 5 años, hija de un
médico nicaragüense.
Cuenta la historia de una princesita valiente que quiere perseguir su sueño, dejando atrás todos sus miedos.
Esperamos que os guste y que no olvidéis la importancia de seguir nuestra propia estrella.
Bajo el vídeo os dejamos el poema completo para que lo podáis leer.
Hoy os traemos una historia de amistad, entendimiento y
ternura...donde no importa el aspecto que tengas, que no te gusten las mismas
cosas, o que tengas otra edad...siempre puede haber una conexión más fuerte que
todo eso.
Es un corto animado creado por varios estudiantes de Bellecour
Ecoles D'art de Lyon.
Hoy os vamos a hablar de un corto que hemos visto en clase.
Se titula: El club de la Pajarita: la historia de un trozo de papel que cambió el mundo, y lo han realizado los niños de 2ª de Primaria del CEIP Castillo Qadrit de Cadrete.
Decidieron grabar el cortometraje cuando estudiaban en Lengua los tipos de textos a través del cine. Tras dos meses de duro trabajo, en marzo, hicieron una presentación por todo lo alto en el Ayuntamiento de Cadrete.
El corto está cargado de emociones y sentimientos y habla de la importancia de los valores. Y de como un pequeño gesto puede hacer que el mundo sea un poquito mejor.
Os dejamos el vídeo para que entendáis porqué nos ha gustado tanto.
Nos sorprendió mucho que fueran niños de aquí cerquita: - ¡¡Anda!! Cadrete, ¡yo he estado allí! Tras ver el vídeo teníamos muchas dudas: ¿era cierto que Paula no tenía dinero?, ¿esa era su mamá?, ¿su abuelo se murió?, ¿sus amigos al principio no le hacían caso?. Aunque Laura nos había contado que era una historia "inventada", tras verlo, como lo hacían tan tan bien, nos creímos que todo era cierto. Después hablamos de lo que más nos había gustado. - Cuando la niña le da el abrigo. - Cuando se levanta por la noche y hace las pajaritas. - Cuando enseñan los inventos. - Cuando le da la pajarita a la profe. - Cuando lanzan las pajaritas al aire. - Cuando reparte las pajaritas a sus amigos. Recordamos también que es lo que quería conseguir Paula: cambiar el mundo. Nosotros también queremos pertenecer al Club de la Pajarita, y por eso, además de comprometernos a dar paz, amor, cariño, confianza, responsabilidad...a todas las personas que se crucen en nuestro camino, queremos enseñaros lo que hemos preparado en clase.
Desde aquí, os damos la enhorabuena a todos por este fantástico trabajo. Os deseamos también muchísima suerte en los certámenes a los que os presentéis, ya que estamos seguros que este cortometraje llegará muy lejos. Y aquí os dejamos nuestro regalo.
A punto de volver de vacaciones, hoy nos vamos de excursión a Santorini, una preciosa isla griega con unas características cúpulas azules.
Y nos vamos allí porque os traemos un corto en el que podemos ver sus calles. Este fue el corto de animación ganador del Óscar en 2009, y lo realizaron seis estudiantes de la Escuela de imagen de Francia.
Se titula Oktapodi, y cuenta la historia de dos pulpos, y de lo que son capaces de hacer por amor, para que uno de ellos no acabe en la cocina de un restaurante.
Hoy os dejamos un vídeo que trata de la importancia de no ser rencorosos y de saber perdonar. También veremos que trabajando en equipo las cosas son más fáciles.
Esta semana también hemos tenido la visita de Marga, la mamá de Guille, y nos ha contado un cuento precioso: Nadarín.
Lo primero que hizo Marga fue decirnos el título y mostrarnos todo el cuento, sin leer nada. Nosotros observamos super atentos cada una de las páginas. Esto muchas veces lo hacemos con Laura, y nos encanta, porque así podemos imaginar, inventar, pensar... de qué puede ir la historia.
La mamá de Guille nos preguntó qué cosas habíamos visto:
- Una langostina.
- Unas algas.
- Un tiburón.
- Un pez negro.
- Uno muy grande rojo, hecho con otros.
- Una serpiente.
- Un lago.
Estas fueron algunas de las respuestas, y la conclusión fue que el libro hablaba del fondo del mar.
Llegó el momento de conocer la historia. Nadarín vivía en un ríncón perdido del mar junto a sus hermanos que eran todos de color rojo. El era negro como la concha de un mejillón y nadaba muy rápido. Un día un atún fiero de un bocado se zampó todos los peces, excepto Nadarín que pudo escapar. Pasó mucho miedo, estaba solo y triste. En su viaje encontró hermosas criaturas de colores. Volvió a ser feliz y un día encontró un banco de peces iguales que sus hermanos. Les propuso jugar, pero ellos tenían miedo al "gran pez". Nadarín pensó algo, podían hacer entre todos un gran pez, todos ordenados lo conseguirían. ¿Pensáis que lo lograron?
Os dejamos un vídeo del cuento, pero como siempre ya sabéis que no hay nada como pasarnos por una biblioteca o una librería y tener el libro en nuestras manos.
Gracias a este cuento, hemos recordado al igual que en ¿A qué sabe la luna?, la importancia de hacer cosas juntos, de ayudarnos, de colaborar, de cooperar.
Guille y Marga nos habían preparado una actividad relacionada con el cuento.
Traían un mural gigante con una silueta de un pez y un fondo marino.
Ese pez lo rellenamos con pececitos en los que pusimos nuestro nombre y coloreamos. Pintamos el fondo las algas, los corales...y voilà!!
Nos lo pasamos tan bien haciendo el mural entre todos.
Muchas gracias por traernos esta historia del fantástico Leo Lionni.
Aquí os dejamos las fotografías de la visita y el regalo para Marga.
La escuela y la familia deben inculcar en los niños los valores necesarios
para lograr una convivencia armónica en la sociedad.
Hoy os dejamos un Calendario de Valores para el próximo año,
con una Guía de apoyo para profesores (que también sirve para las familia). Con él
podemos trabajar los valores, fomentar el diálogo y reflexionar sobre cada uno
de ellos, adaptándolo a la edad de los niños.
Cada mes comienza recordando los conocimientos sobre el
valor correspondiente, el cuento sirve para ejemplificarlo, y después se
propone una actividad para realizar en grupo o individualmente. Para finalizar, hay una recapitulación sobre lo expuesto.